| El
Hotel, finalizado recientemente, se distingue por sus
líneas clásicas, ornamentadas con amplios forrados en
piedra y madera, que confieren un ambiente cálido y
acogedor.
La
estancia en el Hotel Villa de Canfranc resulta una prolongación
de la vida del hogar, dando un carácter familiar y natural
a sus vacaciones. Amplios salones,
cafetería, sala de juegos, restaurante, guardaesquís,
garaje cubierto, piscina, terraza, solarium, sala de
reuniones, han sido pensados para hacer su hospedaje
más agradable, con un trato personalizado y amable.

El
Hotel Villa de Canfranc es un perfecto ejemplo de hostelería
de calidad, para un turismo inconfundible.

Canfranc,
a 1190 m. de altitud, da nombre a un extraordinario
valle, enclavado en pleno corazón del Pirineo
Aragonés. Canfranc, Campus Francus, o Tierra
de Nadie en el medievo, formó parte del primer Condado
de Aragón, que luego sería Reino.

La
Historia, incluso nos remonta a años antes de nuestra
era, cuando los romanos utilizaron la entrada del Summus
Portus, para acceder a esta parte de Hispania. El Valle
de Canfranc, de modelado glaciar, es recorrido
por el río Aragón, de norte a sur. La variedad en su
morfología, en su vegetación, en sus rocas, en sus paisajes
en definitiva, le otorgan un carácter especial, con
un colorido singular. Canfranc, lugar de reposo, s ideal
para sus vacaciones de verano.
De
allí, parten infinidad de excursiones por sus montes,
que le trasladarán a incomparables marcos naturales.
En invierno la gran estación de esquí, Astún
Candanchú, le ofrece la posibilidad de disfrutar
del apasionante mundo de la nieve. |